Blogia
Nadir

La guerra que viene

No sé si la tendencia al exilio es muy española o tan sólo más de aquí que de otra parte, pero es fácil que un español sienta la tentación de exiliarse de vez en cuando. Uno la ha sentido en otros momentos; ahora, no. Pero he llegado a pensar en estos días si permanezco aquí por patriotismo, para morir en acto heroico yéndome a pique con la nave de España, o sigo viviendo en este país, sin miedo a los riesgos que me acechan, por irresponsable o por ser la víctima de una percepción equivocada de la realidad. Porque si un ex presidente de gobierno, con su dilatada experiencia defensiva demostrada en Perejil, asegura en el extranjero que está "absolutamente" convencido de que aquí va a producirse una guerra como la de la ex Yugoslavia y la advertencia no le es rebatida por casi nadie, una de dos, o vivimos en un país de irresponsables, cosa que el propio ex presidente nos reprochó a menudo, o lo que falla es el sentido de la realidad y la vergüenza del ilustre profesor agregado de Georgetown. En caso de que sucediera esto último, no se trata ahora de mencionar por su nombre algunas de las cuantas cosas que se me ocurren por las que el sentido de la realidad de un hombre puede sufrir una seria distorsión. Al fin y al cabo, ni la psicología ni la psiquiatría son ciencias que uno domine, aunque estoy seguro que él tampoco. Y no creo que merezca la pena aludir a sus fallos refiriéndome a aquella convicción absoluta que tuvo de que había armas de destrucción masiva donde no las había y que se puso a buscar con empeño para no mentirnos ni asustarnos, cosa que no hizo nunca. ¿O si?. Yo no sé si el ex presidente es experto en guerras o no, ni me atrevería a decir que le gustan, pero sí sabemos que las apoya. En este caso debería constar si la guerra que él ve venir no desea que se verifique, lo cual es un alivio, pero si la apoyara es muy probable que fuera una guerra devastadora, como se ha demostrado con aquella de la que se siente tan orgulloso.

0 comentarios